“Adiós Mariquita Linda”, de Pedro Lemebel: un libro que baila al ritmo de la noche
Hablar de la obra de Pedro Lemebel es dialogar de un trabajo extenso,
excéntrico, coloquial y que sobresale dentro de la literatura chilena. Es esencial leer un libro
tan directo y poético llamando la atención su fuerza y vocabulario franco. “Adiós
Mariquita linda”, es un trabajo
profundo, lleno de amor al ritmo de la noche.
En cada relato de Pedro nos muestran sus personajes que son distintos, pero
él, como protagonista siempre logra conquistar, siempre logra llegar al corazón
y retina del lector.
Y sus palabras son poesía en la lectura. Son profecías, son leyendas, son
entretenciones que nos engatusan con su mirada y nos envuelve en el misterio
nortino.
La magia de Pedro Lemebel engancha y encandila con esa la ojeada picarona
de una realidad que pocos o muchos conocen y que él nos retrata en “Adiós
Mariquita linda”, un libro donde la crónica nos engancha con ese respirar profundo.
Distintas figuras literarias como la metáfora, la personificación o la
reiteración juegan al son de las historias de Pedrito, que la embellecen a más
no poder. Le dan un encanto, buscan deleitarnos con ideas especiales.
La personalidad de Lemebel se ve reflejada en su frescor, jovialidad,
picardía, entereza y fuerza. Hasta aparece un lado maternal frente a sus
conquistas. Conmueve ese lado.
En este libro también nos presenta un estilo de sarcasmo teatral donde el
protagonista, Pedro Lemebel y sus diferentes secuaces, hacen de “Adiós
Mariquita linda” un libro lleno de experiencias ricas. Asimismo, podemos ver
como se ríe de las fantasías de Disney.
De algo triste puede sacar algo bonito. Y este libro es eso: una gema. Una
gema que vale la pena leer, uno se emociona a mil.
Por: Francisca Gaete Trautmann
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